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UNIVERSIDAD AUTONOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES

PROGRAMA EDUCATIVO: Ciencias Políticas y Administración Pública

UNIDAD DE APRENDIZAJE: Política Comparada (Disciplinaria Obligatoria)

LA POLÍTICA COMPARADA: SU MÉTODO Y SU APLICACIÓN

RESPONSABLES DE LA ELABORACIÓN:

Mtra. Laura Elizabeth Benhumea González


Introducción

El presente material pretende facilitar al estudiante el acceso a los contenidos expuestos en clase para su reforzamiento. Así mismo, recomendar lecturas que refuerzan el proceso de adquisición del conocimiento y allegar información general del desarrollo del curso como el programa de estudio, la bibliografía de lectura obligatoria y recomendada, la escala evaluativa, entre otros recursos.

Adicionalmente este material, permite a los estudiantes que lo consultan, observar noticias y videos relacionados con el tema, leer ponencias y trabajos publicados en internet sobre la temática tratada y conocer noticias o comunicados de los profesores de la unidad de aprendiza

La información contenida en este recurso, pretende coadyuvar al cumplimiento de los objetivos planteados en el programa de estudio de la unidad de aprendizaje que en términos generales enuncian: "Analizar los diferentes enfoques teóricos utilizados en el estudio comparado de los fenómenos políticos y los principales problemas metodológicos que enfrenta esta subdisciplina de la ciencia política, con el propósito de adquirir una herrmienta útil en el control de las generalizaciones.

Este recurso informático y académico, permite además que el alumno desarrolle algunos tipos de habilidades como lo son la búsqueda de información, el análisis de información, la elaboración de reportes y opiniones de acuerdo a criterios establecidos, resolver eámenes vía electrónica, entre otras.

Como complemento al presente, se cuenta con un blog de participación activa de los alumnos, en donde publican trabajos solicitados y sus comentarios respecto al desarrollo del curso.

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Política Comparada (Aproximación al concepto)

La Política comparada es un subcampo de la Ciencia Política, caracterizada por una aproximación empírica basada en el método comparativo.

De hecho, la política comparada no tiene un foco sustantivo en sí misma, sino más bien uno metodológico: se enfoca en el cómo, pero no especifica el qué del análisis.[1]

La política comparada no está definida por el objeto que estudia, sino más bien por el método que aplica al estudio de fenómenos políticos. Cuando se aplica a campos específicos de estudio, la política comparada puede tomar otros nombres, como por ejemplo Gobierno comparativo (el estudio comparativo de formas de gobierno) o Política exterior comparada (que compara la política exterior de diferentes estados para establecer conexiones empíricas generales entre las características del Estado y las características de su política exterior).

El Método Comparativo

Junto con el método empírico, el método estadístico y el estudio de caso, el método comparativo es uno de los métodos científicos fundamentales que puede ser usado para probar la validez de proposiciones empíricas generale, esto es, para establecer relaciones empíricas entre dos o más variables mientras todas las otras variables se mantienen constantes.

En particular, el método comparativo es generalmente usado cuando ni el método experimental ni el estadístico pueden ser empleados: por un lado, solo raramente pueden ser conducidos experimentos en ciencia política ; por otra parte, el método estadístico implica la manipulación matemática de datos cuantitativos sobre un gran número de casos, mientras que la investigación políticas algunas veces debe ser conducida analizando el comportamiento de variables cualitativas en un pequeño número de casos.

La aproximación de estudio de caso no puede ser considerada un método científico de acuerdo a la definición anterior; sin embargo, puede ser usado para ganar conocimiento sobre casos singulares, los mismos que pueden ser puestos en comparación de acuerdo al método comparativo.


Método comparativo

http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/M/metodocomparativo_b.htm

De: Iván Llamazares Valdueco

Una de las peculiaridades más importantes de las ciencias sociales consiste en la imposibilidad de resolver experimentalmente los problemas más importantes planteados en esta área de conocimiento (Nohlen, 1988).

Esta característica, hace imprescindible el recurso los métodos estadístico y comparativo. El método estadístico, en el cual las relaciones entre los distintos elementos considerados intentan ser definidas con precisión cuantitativa, presenta dificultades considerables a la hora de ser aplicado a ciertos objetos de estudio. Esto es así debido fundamentalmente a que los problemas estudiados por las ciencias sociales se caracterizan a menudo por la escasez del número de casos y por lo elevado del número de variables intervinientes (Lijphart, 1971).

En particular, los fenómenos políticos para los cuales los Estados-nacionales son las unidades básicas de análisis dificultan, aunque no imposibilitan, la utilización de análisis estadísticos. Además, en numerosos estudios, a la difícil operacionalización de ciertas variables y a su número elevado hay que añadir el hecho de que éstas actúan de formas diferentes dependiendo de la presencia o ausencia de otros elementos contextuales. De ahí que el método estadístico confronte dificultades especiales en el análisis de los fenómenos políticos. Por ello a menudo resulta imprescindible recurrir al método comparativo para sopesar la influencia de unos y otros factores sobre los que se considera variable dependiente.

Desde una perspectiva "positivista" se ha considerado que la finalidad del análisis comparativo consiste en la producción de generalizaciones de orden causal referidas a las relaciones entre las variables observadas en el marco de la investigación. Las comparaciones son diseñadas a fin de evaluar el carácter de tales relaciones causales. Por tanto, las comparaciones pueden dar lugar a la comprobación temporal o a la refutación de generalizaciones de orden causal.

Se comprende igualmente que el diseño de este tipo de investigación esté motivado por la definición de problemas específicos: como se relacionan unas y otras variables cuando las variables de control se mantienen constantes.
La debilidad de esta aproximación al análisis comparativo se basa, en primer lugar, en las limitaciones de las generalizaciones de orden causal en las ciencias sociales. La dificultad de establecer de generalizaciones válidas de este tipo en las ciencias sociales ha sido subrayada en numerosas ocasiones, y se relaciona básicamente con la centralidad de los aspectos cognitivos en las interacciones humanas.

Tal centralidad ha sido subrayada en las reflexiones que sobre las ciencias sociales han realizado autores con perspectivas tan diversas como Karl Popper y Alasdair MacIntyre. La misma tiene que ver con los caracteres estratégicos de las interacciones humanas analizados por la teoría de juegos, y con lo que Popper ha denominado la influencia del "universo de los significados abstractos" (promesas, demostraciones, mitos, etc.) en la vida social (Popper, 1972: 230; MacIntyre, 1984: 88-108).

A causa de tales factores, la revisión de las concomitancias y diferencias con que se presentan determinados fenómenos políticos sólo proporcionará información valiosa sobre las conexiones causales existentes entre estos últimos en el caso de que integre los factores intelectivos que condicionan la acción social. Por estos motivos, un análisis satisfactorio de las realidades políticas no puede agotarse en los vínculos denotados por la expresión a causa de, y exige plantear los fenómenos políticos en los términos definidos por la expresión a fin de (Bernstein, 1976: 152-167). Este hecho limita claramente las posibilidades de encontrar conexiones regulares y necesarias entre los fenómenos políticos.

Y se comprende que sea así, si se tiene en cuenta que las respuestas de individuos y actores sociales ante situaciones aparentemente similares variarán muy significativamente. De hecho, la misma enunciación de generalizaciones sobre los fenómenos sociales permitirá a los actores que sean conscientes de las mismas modificar inmediatamente su comportamiento y, por tanto, eliminar, restringir o reforzar la validez de tales generalizaciones (MacIntyre, 1984: 88-108).

Por otra parte, como han señalado distintos autores (Weber, 1990; Ragin, 1987), un fin presente en cualquier investigación desarrollada en esta disciplina consiste en la explicación de fenómenos específicos, de las causas por las que estos últimos tuvieron unas y no otras características. Por ejemplo, no sólo nos interesa establecer si existe una relación de carácter general entre determinados aspectos de la estructura social y los regímenes políticos imperantes en cada sociedad, sino también averiguar por qué ciertas sociedades específicas tienen o han tenido unos regímenes y no otros, así como entender las características singulares de las acontecimientos políticos que han tenido lugar en las mismas.

El análisis comparativo de todos los casos pertinentes (aquellos en los que están presentes los factores causales que se consideran relevantes y/o los tipos de proceso o resultado político que se pretende explicar) resulta imprescindible para establecer inferencias causales de carácter general y para facilitar la comprensión de los casos específicos analizados. Sin embargo, por diversos motivos, algunos de ellos característicos de toda práctica científica (Hempel, 1960) y otros propios exclusivamente de las ciencias sociales (ver arriba), es a menudo imposible predecir el desarrollo de acontecimientos y procesos políticos específicos a partir de leyes causales de rango universal. Puesto que nuestra disposición a comprender los hechos sociales se orienta en buena medida hacia acontecimientos, objetos y procesos singulares por los que sentimos un interés especial, es claro que, en el ámbito de las ciencias sociales, la actividad investigadora no puede limitarse a la producción de normas generales y pretendidament universales.

Por estos motivos, más que como un mecanismo destinado a la producción de normas causales de vocación universal, parece conveniente concebir la comparación como un proceso orientado a la explicación de fenómenos y procesos específicos a partir del conocimiento de la existencia de vínculos (probables, más que necesarios) entre los distintos factores relevantes que configuran los fenómenos políticos. A diferencia de los análisis históricos clásicos, un análisis comparado de las características antes mencionadas se interesará por trazar vínculos generales entre los distintos fenómenos políticos a partir del análisis de los casos relevantes para nuestra investigación y a la luz de los argumentos teóricos más sólidos y coherentes con los casos analizados. Es mediante la explicitación de tales vínculos generales que los caracteres de los procesos políticos singulares que interesan a los investigadores se hacen inteligibles. Al mismo tiempo, esos mismos vínculos generales sirven para definir las aristas singulares de cada proceso político específico. En este punto confluyen las dimensiones explicativas e interpretativas del análisis de los fenómenos políticos.

En este sentido, el uso de este método en las ciencias sociales no está subordinado al propósito último de establecer generalizaciones causales de rango pretendidamente universal. Más bien, el método comparativo puede servir al fin de esclarecer procesos históricos singulares a partir de la comprobación de ciertas conexiones probables entre determinados fenómenos políticos. Es por estos motivos que la aplicación de este método de análisis debe asentarse en una comprensión crítica del estudio de la sociedad, una comprensión que eluda tanto la reificación idealista de las categorías espirituales como los riesgos inherentes a una visión puramente objetivista de los fenómenos políticos (Habermas, 1988: 20-21).

Estrategias comparativas

Varias estrategias diferentes pueden ser usadas en la investigación comparativa.

El método de la diferencia de Mill: Consiste en comparar varios casos similares que solo difieren en la variable dependiente, asumiendo que esto hará más fácil encontrar aquellas variables independientes que explican la presencia o ausencia de la variable dependiente.

El método de semejanza de Mill: Consiste en comparar varios casos diferentes, todos los cuales tienen en común la misma variable dependiente, por lo que cualquier otra circunstancia que esté presente en todos los casos pueden ser considerada como la variable independiente.

TEMA 6. COMPARACIÓN Y MÉTODO COMPARATIVO


La comparación es un método de control de nuestras generalizaciones.

QUIEN NO COMPARA NO HACE CIENCIA.

Saber comparar es la clave para comprender, explicar e interpretar.

¿Por qué comparamos?
Para situar, para aprender de las experiencias, para tener términos de parangón, confrontación, para explicar mejor, para controlar.

Para Comparar:

1. Preguntarse ¿nuestro objeto de estudio es comparable respecto a qué propiedades o características? ¿No comparable respecto a qué propiedades o características?

Ya establecido qué es claramente comparable:

2. Preguntarse nuevamente ¿Cuál es la estrategia comparativa a adoptar?

Hay dos enfoques:

· Comparar sistemas cercanos, similares en la mayor cantidad de características posibles. Salvo, en lo que se investiga.

· Comparar sistemas que difieren en la medida de lo posible, salvo en lo que se investiga.



PRETENSION DEL MÉTODO COMPARATIVO
(BERTRAND BADIE)

Comparar los hechos sociales pertenecientes a las mismas categorías, aunque insertándonos en contextos diferentes, con el fin de explicar de esta manera sus génesis y sus diferencias de configuración y de arreglo.

La comparación se impuso más como método que como objeto.

El propósito de la comparación no era realizar el inventario de las similitudes y las divergencias comparables de un país a otro, sino transformar este inventario en el conductor de una explicación de los procesos sociales.

El método comparativo se basa directamente en el método de las VARIACIONES CONCOMITANTES elaborado por John Stuart Mill.

Que pretendía: interpretar las variaciones que presenta un objeto social dado, al relacionarlas con las diferencias comprobadas en el modo de acción de tal o cual factor, en igualdad de circunstancias.

VARIACIONES CONCOMITANTES tiene sus limitantes:

El medio en el que se elabora un objeto social es tan complejo e incluye tal cantidad de variables, que es difícil aislar a una de ellas y asegurarse de que todas las demás sean neutras.

EL MÉTODO DE LAS VARIACIONES CONCOMITANTES ES APROXIMATIVO.


CRISIS DEL MÉTODO COMPARATIVO CLASICO:

Entró en crisis no tanto debido a sus fragilidades metodológicas como a sus dificultades para adaptarse a las transformaciones del objeto del análisis político.

Surgen 2 actitudes:
- Rechazar el análisis de las sociedades extra occidentales Argumento: Si la comparación entre las sociedades extra occidentales y las occidentales del mundo contemporáneo podía ser desconcertantes, era más eficaz y legítimo presentar sus analogías.

- Surge el desarrollismo: Durante su época se desarrollaron varios tipos de investigación comparativas: Causas del desarrollo político, síndromes del desarrollo político, etc.

En esta época se desarrollaron conceptos y teorías con una carga ideológica muy fuerte.


El DESARROLLISTA ha acelerado la crisis del método comparativo, que tiene 3 características:

· CRISIS DEL UNIVERSALISMO
El análisis comparativo clásico y su faceta desarrollista descansan en un doble postulado: lo universal de los conceptos y lo universal de las prácticas.

Por lo tanto no puede haber una ciencia de lo político sin una serie de conceptos aplicables al conjunto de las situaciones políticas.

Situación de la 1ra. Crisis del método comparativo clásico:

Los investigadores creían que usaban un léxico universal de la Ciencia Política pero sólo efectuaban sus comparaciones con la jerga de una ciencia política occidental.

· CRISIS DE LA EXPLICACIÓN
La crisis del método comparativo y del universalismo desemboca en la crisis de su facultad explicativa.

El paradigma explicativo no es culturalmente neutro


· CRISIS DE LA RELACIÓN CON LA HISTORIA
El método comparativo resultó afectado por su incapacidad para definirse respecto de la historia e integrar en su análisis la dimensión histórica de los objetos sociales a comparar.

La decisión de no considerar a la historia se ha expresado de 2 diferentes maneras:
  • La ciencia política y la historia son dos disciplinas distintas e independientes entre sí (epistemología behaviorista)

  • Postulados según los cuales la historia tiene un sentido a priori y por ello está sometida a determinada teoría de la sociedad.

1 comentario:

Lola dijo...

pero...porque en si la comparación es considerada un método de control?